El día en que encuentre al
destino, lo tomaré del cuello y le abofetearé le maldeciré y le exigiré
respuesta del ¿por qué me aleja de ti? ¿Qué tiene en contra de mi sueño de
estar a tu lado? y le arrojaré a ese abismo en donde está mi corazón.
Mis besos no alcanzaron a llegar a tus labios, él les detuvo a mitad de
camino con sus cadenas de hielo famélicas de
dolor, haciéndome caminar por laberintos sin salida.
Pero le encontraré, juro que no descansaré hasta verle caer derrotado,
obligándole a ver la felicidad que nacerá imponente forjando pialares que
sostendrá tu vida lejos del verdugo maldito del dolor.
Le haré postrar y hacerle cambiar la historia “tu lejos de mi” no temeré
¡le encontraré¡
Y contigo escribiré “FELICIDAD”…
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