Entre caminos recorridos tus
ojos tristes miraban a la nada, tormentas del pasado humedecían tus parpados
que se cerraban intentando ahogar alguna pena…
Y te vi caminar niña de ojos
tristes bajo un cielo sin color, mi corazón se estremeció, mi voz en susurro
casi invisible viajó como ruiseñor entre vientos ahogantes, tus ojos me
miraron, esos ojos que vieron el dolor de un falso amor.
Mis manos sostuvieron tu
alma en un abrazo agobiante, tus brazos
me abrazaron buscando un consuelo, el peso del tiempo se fue de bruces
sabiéndose perdido.
Levanté tu rostro niña de
ojos tristes, enjugué tus lágrimas, besé
tus labios y en un suspiro incontenible, dejé que los miedos se opacaran, dejé
que las preguntas se desvanecieran ante ti, para que vieras como esos ojos
tristes brillaban al romperse las cadenas que te ataban.
Niña de ojos tristes, hoy te
digo, hoy te amo, hoy te escucho y te consuelo…