Te fuiste pero olvidaste empacar tu recuerdo, y después de tu partida me refugié en letras murmurantes de ti, ellas solo hablan de tu silenciosa despedida…
Las escucho respirar y transpirar tu aroma, tu voz, tu beso en las mañanas al despertar, les veo vestirse de frialdad y tocan mi herida, esa herida que duele.
Te quise y te amé con cuerda locura, caminé por ti, para ti y hacia ti, más volaste. Y como seguir tú vuelo si robaste mis alas…
Y una y otra vez siento el filo de tu mirada que penetra con el veneno de tu adiós y dueles en tu ausencia, oh maldito amor ¿cuál fue mi error?
Sería amar puramente, o pretender que fue puro su amor…
No hay comentarios:
Publicar un comentario