Y no estás, pero dueles en mi pecho, en mi cabeza, en mi cuerpo, dueles en mi alma y hasta en mis sueños…
Dueles cuando llueve porque entre la lluvia me abrazabas, dueles en canciones olvidadas y hasta en los faroles apagados…
Dueles demasiado porque mi amor fue desmedido como las mentiras de tus labios como tus promesas disfrazadas…
Y te amo y te extraño aun después de tu olvido y te necesito aunque me dueles. Y te espero aunque encadenaste a este corazón al lado oscuro del amor.
Dueles no sabes cuánto… pero te sigo amando después de tanto, después de todo, después de nada…
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