Una vez más el recuerdo del inevitable
adiós se adueña de mis noches, esas noches en las que el silencio se rompe con
suspiros reprimidos y repito cientos de veces, eres una ausencia muy presente
que me aleja de una falsa realidad.
Y el presente con tu ausencia es
solo horas infinitas que se ahogan en un reloj que a cada segundo me hace
recordar tu nombre rompiendo mis labios al pregonar que fuiste y ya no eres mía.
Eres una ausencia muy presente en lágrimas
tatuadas en los vientos que juegan con las hojas secas, en canciones que aún no
existen en una realidad falsa en donde estás a mi lado, en cada letra y en cada
espacio de escritos que aún no escribo.
Eres recuerdos en atardeceres que
desaparecen trayendo consigo solo oscuridad adornada con unos cuantos luceros,
en ocasiones con luna y en otras solo una nada, pero a pesar de esa, tu
ausencia, te siento presente y sigo amándote y amando tu ausencia… hasta que el universo ya no sea infinito.
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